IMPORTANCIA DE LA ECOLOGÍA. DESARROLLO SUSTENTABLE Y SOSTENIBLE

Importancia de la ecología en el siglo XXI

 

     La especie humana ha quedado expuesta a muchos peligros gracias a su falta de preservación del medio ambiente. Esto ha originado un redescubrimiento del hombre mismo, ya que se ha hecho conciente del daño que ha causado a la naturaleza y de la necesidad de reponerlo. En este sentido, en el presente siglo y desde mediados del anterior, ha volcado como nunca antes su vista a la ecología como ciencia que le permite conservar la naturaleza bajo una visión científica.

Los gobiernos de todos los países del mundo se han replanteado estilos de desarrollo con una orientación más ambientalista (por lo menos en teoría), lo que los ha llevado a comprender nuestra naturaleza y su comportamiento a través de una ciencia tan interesante como lo es la ecología, ya que la misma abarca el estudio de todas las interacciones de los seres vivientes y no vivientes con el medio ambiente en que encuentran y la manera como estos logran su equilibrio, para de esa manera comprender qué fenómenos ocasionan un desequilibrio en los mismos. La creciente explotación de los recursos naturales y la degradación de los ecosistemas hacen que se cuestione la permanencia y perpetuidad de los recursos necesarios para sostener el crecimiento de las poblaciones humanas. Estos cambios incluyen la alteración de comunidades bióticas, la extinción de especies, cambios en la resistencia y resiliencia de los ecosistemas ante las perturbaciones, procesos ecológicos que se alejan de su variabilidad histórica, cambios en la naturaleza de los ecosistemas y desacoplamiento de importantes ciclos biogeoquímicos (muchos de estos cambios debidos al fenómeno del calentamiento global). Sólo estudiando la manera como los elementos de la naturaleza interaccionan entre si es que se ha podido lograr una comprensión de la problemática ambiental actual, de tal forma que se han dilucidado los elementos que están afectando el delicado equilibrio del medio ambiente.

Estos alarmantes procesos de destrucción progresiva de nuestros ambientes naturales han motivado un reconocimiento del posible papel de la ecología en la toma de decisiones que permitan conciliar el manejo de los recursos naturales los procesos de crecimiento y desarrollo de cada nación.

Si bien los retos que se enfrentan tienen mucho que ver con la conservación y el manejo de los medios ambientes naturales en los países con una problemática socioeconómica muy compleja y que amerita soluciones a corto plazo en términos de sobrevivencia y desarrollo, es necesario tomar en cuenta que es imposible conservar y manejar algo que no se conoce a plenitud. El lograr comprender los procesos físicos y biológicos que generan en la naturaleza el crecimiento y desarrollo desmedidos de las poblaciones humanas del planeta deben ser una de las prioridades fundamentales del quehacer ecológico de todas las naciones en el presente siglo.

Diferencias entre desarrollo sustentable y sostenible

Entender las diferencias entre desarrollo sustentable y sostenible es vital para comprender como la concepción ambientalista ha ganado terreno desde finales del siglo pasado. El término sostenible se refiere a lo que se mantiene en el tiempo, y sustentable a los elementos necesarios para vivir, en particular alude más claramente al tipo de contenido que debe tener el desarrollo.

La primera concepción en plantearse a nivel mundial fue la  de desarrollo sostenible. Esta definición se reduce casi exclusivamente al desarrollo económico, cuyo crecimiento es medido como incremento del producto interno bruto o del ingreso per cápita). Implica en su descripción que el crecimiento económico es constante en el tiempo (crecimiento económico sostenido) y, por otro lado, hace referencia a la conservación ambiental como una política localizada que no cuestiona ni implica un replanteamiento de los patrones de consumo, de producción de bienes, de generación de desechos ni de impacto sobre la naturaleza, sino un simple aislamiento de determinadas áreas geográficas, sin importar lo que suceda en su entorno (problemas sociales, exclusión, etcétera). Otra característica de esta corriente de pensamiento es que no le da relevancia alguna a la participación social como medio para garantizar la sostenibilidad del desarrollo sostenible, sino que, cuando es planteada, se expresa como un proceso vertical, orientado de arriba hacia abajo, en donde la toma de decisiones es exclusiva de las esferas de poder, impidiendo que la población participe de manera protagónica en las mismas, convirtiendo a los conjuntos humanos  en simples receptores de beneficios de forma pasiva, no permitiendo la empatía de la población con los procesos de desarrollo .

Al desarrollo sustentable, por otro lado, le interesa no sólo el crecimiento económico, sino también cómo se produce el mismo y cómo se distribuye la riqueza creada. Surge del Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en 1996, donde se establece como elemento fundamental para el crecimiento económico y desarrollo que exista equidad en la distribución de las riquezas, ya que cuanto mayor sea la igualdad con que se distribuyan las mismas y las oportunidades económicas, tanto más probable será que se traduzcan en un mejoramiento del bienestar humano. Esta concepción la podemos resumir como la necesidad de que exista un crecimiento económico incluyente y equitativo, y abandonar aquel crecimiento que sea excluyente y polarizado, ya que estos últimos destruyen los ecosistemas en que se desenvuelven.

El desarrollo sustentable al cual hacemos referencia, enfatiza como elemento fundamental la sustentabilidad ambiental, que se refiere a la necesidad de que el impacto del proceso de desarrollo no destruya de manera irreversible los ecosistemas, ya que la  frontera de posibilidad de utilización ambiental (definida ésta como las posibilidades de producción que son compatibles con las restricciones propias del medio ambiente) en la actualidad es muy estrecha. Por otra parte, la sostenibilidad social referida al fortalecimiento de un estilo de desarrollo que no perpetúe ni profundice la pobreza ni la exclusión social, sino que tenga como uno de sus objetivos centrales la erradicación de aquélla y la justicia social y, por otra parte,  la participación social horizontal en la toma de decisiones. Por último, la sostenibilidad económica, comprendida como un crecimiento económico interrelacionado con los dos elementos anteriores.

De esta manera, el logro del desarrollo humano sustentable será resultado de un nuevo tipo de crecimiento económico que promueva la equidad social,  una mejora sustancial de la calidad de vida de la gran mayoría de una sociedad y que establezca una relación no destructiva con la naturaleza.

Qué es el Desarrollo Endógeno y su importancia en la región

Las políticas erradas fundamentadas en el crecimiento económico y la deficiente capacidad de los gobiernos latinoamericanos para implementar políticas de desarrollo adecuadas, han contribuido a generar desastres ambientales, desigualdad en los ingresos y perturbaciones sociales en muchos países, lo que con frecuencia ha causado profundas privaciones debidas a la desigualdad social, que determinan el movimiento de masas humanas de un país a otro en busca de una mejor posibilidad de vida. Esto ha generado la necesidad de de crear políticas de desarrollo con un nuevo enfoque interdisciplinario que sean capaces de considerar los impactos en los recursos naturales y el ambiente al diseñar políticas económicas. Se ha planteado entonces un nuevo estilo de desarrollo, que deberá estar basado en la viabilidad económica, social y ecológica de las actividades económicas que se consideren. De aquí surge entonces la idea del Desarrollo Endógeno como una nueva forma de ver el desarrollo, no en función de planes sectoriales, ni áreas exclusivas, sino con un enfoque integral de políticas sociales, ambientales y económicas, que garanticen el bienestar humano y un equilibrio entre nuestro entorno ambiental, desarrollo tecnológico y socioeconómico.

El Desarrollo Endógeno es un modelo de crecimiento y desarrollo que procura la implementación de una estrategia propia de cada nación en estos aspectos que impulse una economía solidaria orientada a las necesidades del colectivo y a los mercados nacionales. Se busca impulsar la defensa y valorización del capital propio de cada país, no sólo concebido desde el punto de vista económico, sino también abarcando las esferas del capital social, respetando la cultura y el patrimonio de cada nación, en contraposición con la adopción de modelos externos que no se concatenan con las realidades propias de cada país. De esta manera, se logra igualmente el fortalecimiento de las instituciones públicas, el fomento de la participación ciudadana en el espacio municipal, regional y nacional, la defensa del capital humano mediante la mejora del acceso a la educación, a la nutrición y a la salud.

El Desarrollo Endógeno busca la satisfacción de las necesidades básicas, la participación de la comunidad, la protección del ambiente y la localización de la comunidad en un espacio determinado. Intenta que los procesos locales y globales se complementen. Su meta es el desarrollo en el nivel local, de la comunidad, pero que este desarrollo trascienda en sentido vertical hacia el resto del país. Por estas razones, el Desarrollo Endógeno evidencia que el capital económico debe generarse desde dentro en función a las necesidades internas de empleo y crecimiento, programas territoriales que atiendan a ventajas comparativas, servicios de apoyo a la producción, acceso a los mercados de los pequeños y medianos productores, fomento a la innovación productiva de calidad, a la gestión eficaz y acceso al crédito, entre otros.

A nivel regional latinoamericano, este modelo de desarrollo se convierte en motor de nuevos procesos de definición del bienestar para la sociedad. Postula como meta la autonomía nacional en diversos ámbitos estratégicos, tales como energía, tecnología y alimentación; a través del desarrollo de una infraestructura industrial y empresarial eficiente propia, compatible con los elementos culturales e históricos de cada nación, adaptándose a sus realidades. Ha permitido una política de gestión descentralizada, que se hace operativa a través de las organizaciones intermediarias que prestan servicios reales y financieros a las empresas y organizaciones. El Desarrollo Endógeno ha sido concebido en varios países de Suramérica como una política pública para superar la desigualdad social, y generar al mismo tiempo la inclusión de los diferentes actores sociales en el proceso de transformación del Estado.

 

EULISES BAUZA

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: